La responsabilidad de la enfermera en cirugía
No es posible abordar con toda la extensión necesaria cada una de las especialidades sanitarias, que
podrían requerir un auténtico tratado de responsabilidad específica. Por eso vamos a centrarnos en
la especialidad de "Cirugía" , que suscita un gran número de denuncias por abandono de cuerpos
extraños en el interior de los pacientes sometidos a intervenciones quirúrgicas. La cirugía
normalmente sólo permite actos individualizados en lo referente al diagnóstico. Sin embargo, la
terapéutica, los medios cruentos para curar, pocas veces constituye un acto individualizado, salvo
en pequeñas intervenciones de cirugía menor, necesitándose la concurrencia de un equipo
quirúrgico y paraquirúrgico.
El Equipo quirúrgico lo constituyen el cirujano, ayudantes
(enfermeras instrumentistas y circulantes y auxiliares). En el
resultado de una intervención pueden intervenir factores
prequirúrgicos o médicos (preparación del paciente para acudir
al quirófano en las mejores condiciones), esterilización,
responsable de la asepsia (ropa, material, sala, etc.), anestesia
y equipo quirúrgico propiamente dicho. De ahí la complejidad de
determinar en qué eslabón de esta cadena se ha producido el
fallo desencadenante de un accidente imprevisto, impropio e
indeseable.
Personal y compartida
En las intervenciones quirúrgicas, el cirujano adquiere una responsabilidad por su hacer profesional,
de tipo personal, como consecuencia de sus propios actos médicos, y al mismo tiempo, una
compartida, como responsable del equipo que interviene en la misma, con carácter contractual o no,
según se trate de un centro privado sin dotación fija de plantilla o público, con obligación de saber
elegir, vigilar y dirigir a las personas que con él actúan.
En cirugía es el facultativo el que se obliga a desarrollar la actividad sanitaria, siendo él -si en
determinados caso delega en enfermeras o auxiliares sanitarios- el responsable de los actos que
ocasionen aquéllos, ya que toda culpa del auxiliar supondrá una contravención de aquello con lo
que se ha obligado el médico. Respondiendo el médico de culpa contractual, ya que es él quien
incumple el contrato, sin perjuicio de la responsabilidad extracontractual del resto de profesionales
que actuarán de forma negligente, por lo que el perjudicado puede dirigirse contra el facultativo,
contra la enfermera o el auxiliar, o contra todos, siendo esto lo más frecuente.
Errores más frecuentes
Centrándonos en los errores más frecuentes, hay que señalar que encontrar materiales quirúrgicos
de origen textil es un hecho reconocido y relativamente frecuente. Así, por ejemplo, en la unidad de
Cirugía Digestiva del Hospital de Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, entre 1983 y 1993, fueron
intervenidos 10 pacientes con gasas retenidas. Todas estas gasas tenían marcadores radio-opacos
y se habían realizado los correspondientes recuentos antes y después.
El intervalo de tiempo transcurrido entre la probable operación causal y diagnóstico oscilaba entre
11 días y 28 años. Este accidente tiene su máxime frecuencia en cirugía general y digestiva,
seguida de la ortopedia y la ginecología y obstetricia.
Según los datos manejados por diferentes trapacistas y facilitados por diferentes centros
hospitalarios, solamente en un 23% de los casos en los que se localizó la existencia de cuerpos
extraños en un paciente tras una intervención ha tenido que realizarse una segunda cirugía de
manera urgente, siendo el resto intervenciones programadas. También es frecuente, en pacientes
asintomáticos, el hallazgo casual de materiales olvidados tras la realización de un control
radiológico rutinario.
Recuento exhaustivo
Debe efectuarse un recuento adecuado de las gasas antes de la operación, y antes y después del
cierre de la herida quirúrgica, pero la realidad ha demostrado que este método está lejos de ser
infalible. En todos los casos descritos ocurridos en el citado hospital el recuento se consideró
correcto.
En este aspecto es fundamental la prevención, aunque no existen reglas de oro que garanticen la
infalibilidad si existen medidas aconsejables para reducir el riesgo: utilización exclusiva de material
con marcadores radio-opacos, en número determinado por paquete y recuento preoperatorio del
mismo; evitar por parte de los facultativos taponamientos masivos y, en caso de ser necesarios,
contar el número de compresas y señalizarlas en el exterior por parte de las enfermeras encargadas
de la función de contaje; exploración rigurosa de la cavidad y de los planos fasciales, pues en ocasiones el recuento fue correcto, encontrándose los textilomas en planos fasciales.
La mayoría de los autores aconsejan para mayor seguridad la realización de una radiografía antes
de salir de quirófano, a pesar de cumplirse las condiciones anteriores. La única forma de asegurarse
de que no queda una gasa en la cavidad abdominal es que el cirujano realice una detallada revisión
antes de cerrar la herida.
En la hoja de enfermería
Todo las incidencias que ocurran durante la cirugía deben expresarse para que queden reflejadas
en la hoja de enfermería y en el protocolo quirúrgico para evitar consecuencias legales posteriores.
Errores más frecuentes en cirugía
1.- Extirpación de pieza anatómicamente sana e inadecuada por error.
2.- Abandono de instrumental o material de homostasia ( gasas, pinzas etc.) en el
interior del paciente.
3.- La no solicitud al paciente del correspondiente consentimiento.
4.- Abandono del quirófano por parte del cirujano antes de concluir la operación,
dejando la intervención en manos de ayudantes.
5.- Improvisación de técnicas inadecuadas que implican complicaciones posteriores.
6.- No prever el instrumental adecuado para cambio de técnica, etc., estando el
médico obligado a revisar equipo, instrumental, aparatos, etc. antes de la interv
martes, 17 de julio de 2012
ENFERMERA DE URGENCIAS
- La Enfermería de Urgencias y Emergencias se encuentra en la actualidad en un pico de relevancia social debido principalmente a dos causas: • Las patologías cardiovasculares y los accidentes se han convertido en las principales causas de muerte e invali- dez en las sociedades occidentales. • La atención que se presta a estas patologías quedan enmarcadas en el ámbito de los cuidados de Urgencias y Emergencias. La denominada “hora de oro”, donde la actuación sanitaria ha demostrado con creces rebajar el número de lesio- nes invalidantes, así como los fallecimientos, confirma la necesidad de actualizar y reorganizar los distintos Servi- cios de Urgencias hospitalarios y extrahospitalarios, así como la creación de Servicios de Emergencias allí donde aún no se contemplan. Por ello, la formación en Enfermería de Urgencias y Emergencias, debido a la demanda social y del entorno, es el primer paso para el desarrollo de profesionales cualificados para prestar cuidados de calidad a las personas que necesiten estas atenciones, además de constituir un importante reto para las instituciones educativas y sanitarias, las cuales deben adaptar las estrategias a cubrir las demandas de salud de la población. CONCEPTO DE URGENCIAS Y EMERGENCIAS La terminología usada en el dominio de la ayuda sanitaria urgente varía, no sólo dentro de nuestro país, sino en- tre los distintos países de nuestro entorno socioeconómico. Urgencia: definiciones Existen diversos criterios a la hora de definir el concepto de urgencia sanitaria, entre éstos se encuentra el que re- sume la filosofía que ha servido a la Seguridad Social para establecer los Servicios especiales o normales de Ur- gencia: 10
- 8. Emergencias Emergencias Marco referencial de Enfermería de Urgencias y Emergencias Urgencias • “Urgencia es toda demanda de asistencia que se produce fuera del horario laboral normal”. Se trata de un cri- terio eminentemente funcional. • Las diversas asociaciones sanitarias americanas, a modo de ejemplo, definen urgencia como: “T aquella situa- oda ción que, en opinión del paciente, su familia o quien quiera que asuma la responsabilidad de llevar a un paciente al hospital, requiere una atención sanitaria inmediata”. Se trata de un criterio centrado en la percepción del usuario. • Comúnmente se acepta que: “Urgencia es toda situación que plantea una amenaza inmediata para la vida o salud de una persona”. Tipos de urgencias Atendiendo a los conceptos expresados sobre las urgencias, podrían hacerse las siguientes distinciones: Urgencia subjetiva Está fundada desde la óptica de la víctima y del gran público; surgiendo de criterios que tienen carácter de im- presión, tales como el dolor agudo o la hemorragia externa, sin que esos signos pongan necesariamente en peli- gro la vida o la salud de la persona. Urgencia objetiva Sería por tanto aquella situación que compromete la vida o la salud de la persona, y que puede ser apreciado por personal sanitario o no sanitario entrenado. Urgencia vital Forma parte de la urgencia objetiva y es definida como la situación en que, por fallo o compromiso de las fun- ciones vitales respiratorias, circulatorias o cerebrales, existe a corto plazo riesgo de fallecimiento; este concepto hace referencia al término Emergencia (Ver Cuadro 1). Cuadro 1. Definición del término emergencia Las características específicas del modelo sanitario español definidas en la Ley General de Sanidad, así co- mo la posibilidad lingüística de utilizar los términos de urgencia y emergencia, lo que en sí era un anglicis- mo sinónimo de urgencia, ha dado lugar a la diferenciación conceptual entre ambos términos y su poste- rior aplicación al diseño de los modelos de atención sanitaria. Con el término emergencia sanitaria se refieren aquellas situaciones que reúnen las siguientes características: • Hacen peligrar la vida del enfermo, algún órgano o parte esencial de su organismo, a no ser que se ins- tauren medidas terapéuticas con prontitud. Siempre comporta un elevado riesgo vital. • El problema desencadenante de la emergencia aparece casi siempre de un modo súbito. • Requieren de respuesta especializada inmediata, entre unos minutos y una hora. • La emergencia requiere hospitalización, salvo raras excepciones, y ésta se produce prácticamente siem- pre ocupando camas de enfermos críticos o agudos. • Precisa, por lo general, de asistencia in situ y un transporte asistido o especializado hasta el hospital. • La solicitud de atención ante situaciones de emergencia procede de la familia o del entorno donde se ha desencadenado el problema. Generalmente, no es solicitada por el propio paciente. • Hasta la plena instauración de los servicios de urgencia extrahospitalarios, necesita con frecuencia la concurrencia de instituciones no sanitarias para su resolución, como son policía, bomberos, etc. • El personal que atienda situaciones de emergencia requiere formación específica. Clasificación de las urgencias sanitarias La clasificación que se establece a continuación viene utilizándose en aquellas situaciones en que es preciso aten- der a un grupo numeroso de personas en un espacio limitado de tiempo y recursos, por lo que la prioridad se es- tablece en función del tiempo disponible para instaurar las medidas terapéuticas. 11
- 9. Emergencias Emergencias Atención enfermera en Urgencias y Emergencias Urgencias Esta clasificación se corresponde, por tanto, con la aplicación de la noción de triage sanitario o clasificación por gravedad inmediata (Ver Tabla 1). PRINCIPIOS GENERALES Y ESTRUCTURALES DE LA ASISTENCIA URGENTE Y DE EMERGENCIA Tendencias del sistema sanitario que indican la necesidad de la especialización en urgencias y emergencias La Enfermería de Urgencias y Emergencias aparece en un mundo en constante evolución, en el que los cambios se desarrollan vertiginosamente, con una capacidad técnica y científica como hasta ahora jamás conocida. Ésta adquiere su desarrollo en un momento en el que la Enfermería trata de potenciar, como nunca, su identidad, con un aumento de su autonomía, de investigación propia, de búsqueda crítica de teorías y caminos que fundamen- ten la profesión y los cuidados. La asistencia sanitaria evoluciona día a día, de manera dinámica. Se incorporan avances tecnológicos, nuevos co- nocimientos basados en estudios científicos, innovadoras formas de gestión y administración, etc., y así, aquello que hace unos años parecía imposible o simplemente no se tenía en cuenta, hoy cobra una notoriedad, cimen- tando la base para la creación de un nuevo concepto asistencial de salud. El volumen de la atención urgente y la creciente demanda, ponen de manifiesto la evolución del desarrollo de estos servicios como un claro indicador de la necesidad de dotar de profesionales enfermeros especialistas, cuali- ficados y expertos, los recursos de respuesta a la demanda ciudadana. Comienzan a quedar atrás los tiempos en que los cuidados de Urgencias y Emergencias en los centros hospitala- rios eran los primeros que recibían las personas con necesidades críticas. En este nuevo sistema se traslada la atención al lugar de los hechos: el hospital extiende un brazo imaginario que valora, prioriza, presta cuidados in situ y traslada a su núcleo central al paciente donde se complementa y perfecciona la asistencia. Esta paulatina transformación de la conciencia sanitaria lleva consigo la formación de personal enfermero cualifi- cado en el área de Urgencias y Emergencias, donde los cuidados a aplicar y tareas a realizar van a ir encaminados a la prevención, a prestar atención integral al paciente y a la familia en situaciones muy especiales, además de participar activamente en la gestión y administración de los recursos. Cambios en la práctica de la Enfermería en esta especialidad que justifican la necesidad del conocimiento y práctica especializada La Enfermería de Urgencias y Emergencias es un área de especialidad de la Enfermería profesional que implica la integración de la práctica, la investigación, la educación y la profesionalidad. La práctica comprende la valoración, diagnóstico y el tratamiento de la respuesta humana a los problemas perci- bidos, reales o potenciales, físicos o psicosociales que pueden ser episódicos, primarios y/o agudos. 12
- 10. Emergencias Emergencias Marco referencial de Enfermería de Urgencias y Emergencias Urgencias La investigación es el descubrimiento y la verificación de conocimiento en base al cual puede avanzar el conoci- miento de la especialidad. Está basada en la premisa que el paciente es el principal beneficiario. La educación engloba la formación continuada de uno mismo y la enseñanza de los pacientes, de la familia y co- munidad y de los otros miembros del equipo de Urgencias. La profesionalidad (responsabilidad, autonomía, autoridad y liderazgo) contribuye al crecimiento de la especiali- dad, a la formación y mantenimiento de relaciones interprofesionales. Podríamos definir la Enfermería de Urgencias y Emergencias como la teoría y práctica de los cuidados de Urgen- cias y Emergencias realizados por profesionales enfermeros. La Emergency Nurses Association (ENA), hace la siguiente definición de los cuidados urgentes: “Valoración, diag- nóstico y tratamiento de problemas observados, actuales o potenciales, súbitos o apremiantes, físicos o psicoso- ciales, que son fundamentalmente episódicos o agudos”. Estos problemas pueden precisar cuidados mínimos o medidas de soporte vital, educación del paciente y otras personas allegadas, referencia o traslado adecuado y co- nocimiento de las implicaciones legales.
PROBLEMAS LEGALES
Problemas Legales en los que puede incurrir la enfermeraEn la atención a pacientes los casos más frecuentes de problemas legales en los que puede verse involucrada la enfermera son:
1. Fugas de pacientes.
2. Suicidios de pacientes.
3. Perdida o robo de valores de pacientes o personas fallecidas.
4. Cambio de niños.
5. Mala identificación del recién nacidos.
6. Robo de niños.
7. Demandas de pacientes o familiares.
8. Accidentes de pacientes por descuido.
9. Negligencia en la atención de enfermería.
10. Suministración errónea de medicamentos.
11. Mal manejo de técnicas infectocontagiosas.
12. Divulgación del secreto profesional.
13. Identificación errónea del cadáver.
14. Eutanasia.
15. Quemaduras o heridas por tratamiento mal aplicados.
16. Facilitar el expediente clínico a personas no autorizadas.
17. Las relativas al trabajo (rescisiones, horas extras, entre otros).
1. Fugas de pacientes.
2. Suicidios de pacientes.
3. Perdida o robo de valores de pacientes o personas fallecidas.
4. Cambio de niños.
5. Mala identificación del recién nacidos.
6. Robo de niños.
7. Demandas de pacientes o familiares.
8. Accidentes de pacientes por descuido.
9. Negligencia en la atención de enfermería.
10. Suministración errónea de medicamentos.
11. Mal manejo de técnicas infectocontagiosas.
12. Divulgación del secreto profesional.
13. Identificación errónea del cadáver.
14. Eutanasia.
15. Quemaduras o heridas por tratamiento mal aplicados.
16. Facilitar el expediente clínico a personas no autorizadas.
17. Las relativas al trabajo (rescisiones, horas extras, entre otros).
SUPERVISORA JEFE
Funciones del Supervisor de Enfermería: 1. Establecer un diagnóstico situacional de supervisión.
2. Elaborar plan de supervisión.
3. Analizar y valorar la cantidad y categoría del personal de enfermería que se requiere en el área de trabajo asignada.
4. Colaborar con el jefe de servicio en la asignación y distribución del personal.
5. Tomar parte en la planeación y ejecución de los programas de enseñanza en el servicio.
6. Determinar el sistema de trabajo idóneo para los servicios.
7. Participar en las técnicas de integración personal.
8. Solucionar los problemas que le sean comunicados o que detecte, en caso contrario, turnarlos al nivel jerárquico correspondiente.
9. Elaborar la distribución de turnos, horario, vacaciones, descansos y otros del personal de enfermería.
10. Calcular los requerimientos del personal según categorías.
11. Mantener la disciplina y el interés por el trabajo.
12. Promover esfuerzos cooperativos en el equipo de salud.
13. Seleccionar personal para incentivos y sanciones dirigidos al personal de enfermería.
14. Establecer medios para atender a los sistemas de comunicación ascendentes, descendente, horizontal y general.
15. Elaborar informes y recibirlos.
16. Tomar decisiones.
17. Recibir y delegar funciones.
18. Realizar entrevistas al personal cuando sea necesario.
19. Aplicar encuestas para conocer las habilidades del personal.
20. Evaluar al personal directa o indirectamente en su área.
21. Provocar enseñanza incidental o planeada.
22. Participar en la descripción de puestos y en el análisis correspondiente.
23. Tomar parte en sesiones clínicas promoviendo la participación del personal.
24. Manejar y elaborar formas de supervisión y evaluación del personal.
25. Supervisar la atención que proporciona enfermería al paciente.
26. Planear con el estamento médico y otros profesionales del equipo de salud las acciones correspondientes a la atención del paciente.
27. Propiciar un ambiente favorable a la productividad.
28. Procurar que el paciente tenga un ambiente de confianza, bienestar e higiénico.
29. Fomentar la creatividad e innovación con el fin de mejorar la atención de enfermería.
30 Participar en la enseñanza y orientación a familiares.
31. Vigilar la conservación y uso adecuado dela capacidad instalada del servicio.
32. Orientar al personal sobre el manejo de equipo espacial cuando así se requiera.
33. Evaluar las necesidades de equipo y material de los servicios.
34. Colaborar en la elaboración de instrumentos técnico-adminsitrativos del departamento.
35. Contribuir en la elaboración y actualización de formas que maneja el personal del departamento.
36. Vigilar la adecuada y oportuna dotación de material y equipo en los servicios.
37. Elaboración de informes.
2. Elaborar plan de supervisión.
3. Analizar y valorar la cantidad y categoría del personal de enfermería que se requiere en el área de trabajo asignada.
4. Colaborar con el jefe de servicio en la asignación y distribución del personal.
5. Tomar parte en la planeación y ejecución de los programas de enseñanza en el servicio.
6. Determinar el sistema de trabajo idóneo para los servicios.
7. Participar en las técnicas de integración personal.
8. Solucionar los problemas que le sean comunicados o que detecte, en caso contrario, turnarlos al nivel jerárquico correspondiente.
9. Elaborar la distribución de turnos, horario, vacaciones, descansos y otros del personal de enfermería.
10. Calcular los requerimientos del personal según categorías.
11. Mantener la disciplina y el interés por el trabajo.
12. Promover esfuerzos cooperativos en el equipo de salud.
13. Seleccionar personal para incentivos y sanciones dirigidos al personal de enfermería.
14. Establecer medios para atender a los sistemas de comunicación ascendentes, descendente, horizontal y general.
15. Elaborar informes y recibirlos.
16. Tomar decisiones.
17. Recibir y delegar funciones.
18. Realizar entrevistas al personal cuando sea necesario.
19. Aplicar encuestas para conocer las habilidades del personal.
20. Evaluar al personal directa o indirectamente en su área.
21. Provocar enseñanza incidental o planeada.
22. Participar en la descripción de puestos y en el análisis correspondiente.
23. Tomar parte en sesiones clínicas promoviendo la participación del personal.
24. Manejar y elaborar formas de supervisión y evaluación del personal.
25. Supervisar la atención que proporciona enfermería al paciente.
26. Planear con el estamento médico y otros profesionales del equipo de salud las acciones correspondientes a la atención del paciente.
27. Propiciar un ambiente favorable a la productividad.
28. Procurar que el paciente tenga un ambiente de confianza, bienestar e higiénico.
29. Fomentar la creatividad e innovación con el fin de mejorar la atención de enfermería.
30 Participar en la enseñanza y orientación a familiares.
31. Vigilar la conservación y uso adecuado dela capacidad instalada del servicio.
32. Orientar al personal sobre el manejo de equipo espacial cuando así se requiera.
33. Evaluar las necesidades de equipo y material de los servicios.
34. Colaborar en la elaboración de instrumentos técnico-adminsitrativos del departamento.
35. Contribuir en la elaboración y actualización de formas que maneja el personal del departamento.
36. Vigilar la adecuada y oportuna dotación de material y equipo en los servicios.
37. Elaboración de informes.
ENFERMERA EN EL HOSPITAL
Registros Usuales en EnfermeríaLa enfermera maneja diversas formas de papelería, de manera que pueden considerarse excesivas. En la actualidad se plantea como evitar el manejo de tantas, lo que sin duda alguna la quita tiempo en la atención directa del paciente.
La revisión de registros es importante en la supervisión indirecta, entre las distintas formas que maneja enfermería se tienen las siguientes:
1. Hoja de la enfermera.
2. Planes de atención de enfermería.
3. Hoja de registros clínicos y tratamientos.
4. Hoja de balance de líquidos en 24 horas.
5. Libro diario de pacientes.
6. Hoja de cuidados intensivos.
7. Hoja de medicación.
8. Vales a central de equipos.
9. Tarjetas de identificación de recién nacidos.
10. Informe diario de trabajos en almacén.
11. Plan de rotación y distribución de personal de enfermería.
12. Plan de rotación de vacaciones del personal de enfermería.
13. Plan de rotación de descansos del personal de enfermería.
14. Informes diversos.
La revisión de registros es importante en la supervisión indirecta, entre las distintas formas que maneja enfermería se tienen las siguientes:
1. Hoja de la enfermera.
2. Planes de atención de enfermería.
3. Hoja de registros clínicos y tratamientos.
4. Hoja de balance de líquidos en 24 horas.
5. Libro diario de pacientes.
6. Hoja de cuidados intensivos.
7. Hoja de medicación.
8. Vales a central de equipos.
9. Tarjetas de identificación de recién nacidos.
10. Informe diario de trabajos en almacén.
11. Plan de rotación y distribución de personal de enfermería.
12. Plan de rotación de vacaciones del personal de enfermería.
13. Plan de rotación de descansos del personal de enfermería.
14. Informes diversos.
LA ENFERMERA SE RELACIONA CON LOS SERVICIOS
Servicios en los cuales se relaciona el departamento de enfermeríaRecepción.
Trata aspectos relacionados con el ingreso y alta de pacientes, su traslado, entre otros.
Consulta Externa.
Con el propósito de ampliar la atención a pacientes ambulatorios internados. Los servicios de la consulta externa más utilizados son: rehabilitación y fisioterapia, electrocardigrafía, electroencefalografia, otros.
Archivo Clínico.
Para obtener información sobre los pacientes, evaluar la atención, tomar decisiones y, en suma, mejorar la atención prestada.
Departamento de Nutrición.
Coordina la dotación de dietas especiales y generales de los pacientes. En el banco de leches se encarga de la dotación de fórmulas lácteas en condiciones de asepsia.
Farmacia.
Para surtir recetas y medicinas que se requieren en el tratamiento de pacientes, así como en el manejo de formas de control en los mismos.
Medicina Preventiva.
Coordina el control de enfermedades transmisibles, saneamiento del ambiente, detecciones, control del niño sano, entre otros.
Trabajo Médico-Social.
Es de gran valor la coordinación integral y sistemática con este departamento, a fin de ayudar al paciente y a sus familiares en la solución de problemas sociales; entre ellos, integración familiar, alta y admisión hospitalaria, evolución del paciente, cambios de cama o sala de éste, fallecimientos de pacientes, servicios religiosos, educación para la salud, información diversa y seguimiento del paciente en el hogar. Lo ideal es que la enfermera forme parte del departamento.
Servicios Auxiliares de Diagnóstico y Tratamiento.
La coordinación con estos servicios es sobre todo a través de estudios y tratamientos especiales que requiere la atención del paciente. Aquí se incluyen los bancos de sangre, laboratorios de análisis clínicos, anatomía patológica y autopsias, radiodiagnóstico, tomografia computerizada, ultrasonidos, radioterapia, electrocardiografía, electroencefalografía, diálisis, departamento quirúrgico, reanimación postoperatoria, tococirugia, rehabilitación y fisioterapia.
Central de Equipos y Esterilización.
Prevé la dotación oportuna de material y equipo en condiciones ideales y, al mismo tiempo, para llevar un control de material y equipo.
Hospitalización.
Enfermería se encuentra inserta en todos los servicios básicos del hospital, es quien integra las acciones del equipo de salud; por ello, la coordinación que se establece determina la calidad del servicio. Los servicios básicos de hospitalización son medicina interna, cirugía, cuidados intensivos, quirófano, recuperación urgencias, ginecología, obstetricia, pediatría, neonatología, lactantes y secciones especiales (psiquiatría, neurología, otros).
Departamentos de Apoyo.
Entre ellos se tienen el departamento jurídico para aspectos legales, bolsa de trabajo, departamento de personal y sindicato.
Trata aspectos relacionados con el ingreso y alta de pacientes, su traslado, entre otros.
Consulta Externa.
Con el propósito de ampliar la atención a pacientes ambulatorios internados. Los servicios de la consulta externa más utilizados son: rehabilitación y fisioterapia, electrocardigrafía, electroencefalografia, otros.
Archivo Clínico.
Para obtener información sobre los pacientes, evaluar la atención, tomar decisiones y, en suma, mejorar la atención prestada.
Departamento de Nutrición.
Coordina la dotación de dietas especiales y generales de los pacientes. En el banco de leches se encarga de la dotación de fórmulas lácteas en condiciones de asepsia.
Farmacia.
Para surtir recetas y medicinas que se requieren en el tratamiento de pacientes, así como en el manejo de formas de control en los mismos.
Medicina Preventiva.
Coordina el control de enfermedades transmisibles, saneamiento del ambiente, detecciones, control del niño sano, entre otros.
Trabajo Médico-Social.
Es de gran valor la coordinación integral y sistemática con este departamento, a fin de ayudar al paciente y a sus familiares en la solución de problemas sociales; entre ellos, integración familiar, alta y admisión hospitalaria, evolución del paciente, cambios de cama o sala de éste, fallecimientos de pacientes, servicios religiosos, educación para la salud, información diversa y seguimiento del paciente en el hogar. Lo ideal es que la enfermera forme parte del departamento.
Servicios Auxiliares de Diagnóstico y Tratamiento.
La coordinación con estos servicios es sobre todo a través de estudios y tratamientos especiales que requiere la atención del paciente. Aquí se incluyen los bancos de sangre, laboratorios de análisis clínicos, anatomía patológica y autopsias, radiodiagnóstico, tomografia computerizada, ultrasonidos, radioterapia, electrocardiografía, electroencefalografía, diálisis, departamento quirúrgico, reanimación postoperatoria, tococirugia, rehabilitación y fisioterapia.
Central de Equipos y Esterilización.
Prevé la dotación oportuna de material y equipo en condiciones ideales y, al mismo tiempo, para llevar un control de material y equipo.
Hospitalización.
Enfermería se encuentra inserta en todos los servicios básicos del hospital, es quien integra las acciones del equipo de salud; por ello, la coordinación que se establece determina la calidad del servicio. Los servicios básicos de hospitalización son medicina interna, cirugía, cuidados intensivos, quirófano, recuperación urgencias, ginecología, obstetricia, pediatría, neonatología, lactantes y secciones especiales (psiquiatría, neurología, otros).
Departamentos de Apoyo.
Entre ellos se tienen el departamento jurídico para aspectos legales, bolsa de trabajo, departamento de personal y sindicato.
LA ENFERMERIA EN LA HISTORIA DE MEXICO
100 AÑOS DE LA ENFERMERÍA EN MÉXICO
El seis de enero se celebra en México el día de la enfermera, en virtud de que el médico José Villagrana, director del Hospital Juárez de México, calificó como un “regalo de reyes” para los pacientes la presencia de las enfermeras.
La historia de la enfermería se remonta a las primeras enfermeras monásticas e islámicas en la Edad Media, aunque se considera a Florence Nightingale (1820 - 1910) como la madre de la enfermería moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería.
En México, la población ocupada que presta servicios de enfermería profesional, técnicos y auxiliares asciende a 302 mil personas; alrededor de 9 de cada 10, son mujeres. La edad promedio de las enfermeras y los enfermeros generales es de 38 años. El promedio de escolaridad de la población dedicada a la atención y cuidado de los enfermos es de 12.2 años de estudio. Siete de cada diez enfermeras y enfermeros residen en localidades de 100 mil y más habitantes y uno de cada diez, en localidades rurales. Nueve de cada diez enfermeras/os prestan su servicio a cambio de un sueldo o salario y la proporción restante trabaja en forma independiente. Cerca de 9 mil enfermeras/os declararon hablar alguna lengua indígena.
En nuestro país, a la llegada de los españoles así como en el inicio de la época de la Colonia la regulación de los establecimientos y el ejercicio de las profesiones enfocadas a la curación y atención de los enfermos estuvo a cargo del Tribunal de Protomedicato.
El Protomedicato fue un Tribunal que establecieron los Reyes de España en varias ciudades y provincias de sus dominios, con el objeto de vigilar el ejercicio profesional de los médicos, cirujanos, boticarios y parteras. Tenía jurisdicción en todos los problemas de Salubridad Pública, cuidaban de la buena preparación y despacho de medicamentos y disponían de las providencias necesarias en caso de epidemias u otras calamidades.
El Real Tribunal del Protomedicato de España fue la primera institución de la administración de la salud pública española, creado por Ley Fundamental signada por los Reyes Católicos el 30 de marzo de 1477 y las Reales Pragmáticas de 1491 y 1498 vinieron a completar las ordenanzas de este organismo.
En México, esta importante institución de la salud pública fue fundada muy tempranamente, en 1527, ante el mismo cabildo de poderes de los protomédicos de Madrid que le permitieron entrar en funciones creando el Tribunal del Protomedicato, y se reafirmó como tribunal personal por la Ley de 1570. Al crearse en la Real y Pontificia Universidad en 1580, la cátedra de Prima de Medicina, primera del Nuevo Mundo, se especificó que quien la desempeñara ocuparía también el cargo de Protomédico de la Nueva España.
El 11 de enero de 1527 se dejó asentado en el libro de Actas del Cabildo de la Ciudad de México el recibo de cédulas y poderes de los protomédicos de su majestad.
Al fundar el gobierno español, la Real y Pontificia Universidad de México en 1553. por gestiones iniciadas del virrey Don Antonio de Mendoza y del obispo Fray Juan de Zumárraga, se hizo realidad durante el gobierno del virrey Don Luís de Velasco. (Padre). Al tener la anuencia real de Felipe II y la confirmación del Papa Clemente VII, la Universidad obtuvo la calidad de Real y Pontificia Universidad de México. Cinco eran las facultades que albergaba: Artes, Teología, Cánones, Leyes y Medicina.
El Protomedicato estuvo en funciones hasta el 21 de noviembre de 1831, fecha en que se publica “La Ley de cesación del tribunal del Protomedicato y la creación de la Facultad Médica del Distrito Federal”. En aquel momento los protomédicos: presidente el Dr. y Maestro Manuel de Jesús Fables, decano el Dr. Don Casimiro Liceaga y el Dr. y Maestro Joaquín Guerra; el primero personificando el final del período metafísico, y Liceaga significando el principio del período positivo, fundando y dirigiendo a la escuela y los hombres de ese tiempo.
Las funciones del Consejo eran lo suficientemente amplias para tratar de regular el ejercicio de la medicina y la cirugía así como de los farmacéuticos y de las boticas, de los dentistas, parteras yflebotomianos y de tomar todas las medidas conducentes a favorecer la salubridad pública, sobre todo en casos de epidemias. En 1840 el Consejo Superior de Salubridad, fue encargado de Extender el título a quienes aspiraban a ejercer la profesión, el avance de la medicina continuó.
Como podemos observar estas tres corporaciones: Protomedicato, Facultad Médica y Consejo Superior de Salubridad, han sido siempre una misma institución: una junta compuesta por médicos y farmacéuticos, encargada de velar por la salubridad pública.
Por la instrucción formal de las parteras en toda la República, tenían un lugar social distinguido, con una práctica no enfocada al lucro. Finalmente, la mayoría se encontraba en una situación educativa privilegiada en un país donde el analfabetismo predominaba, la educación primaria no correspondía a la gran mayoría de las mujeres a quienes se consideraba “incapaces de estudiar una carrera universitaria”. Ya para el siglo XIX la mayoría de las universidades del país ofrecían la carrera de partera, su preparación era muy heterogénea según el Estado, por la autonomía, legislaban en forma independiente sobre las profesiones.
Desde 1833 en la Escuela de Medicina del Establecimiento de Ciencias Médicas; se exigía para ser partera, ser mujer, con educación primaria, aprobaran al ingreso un examen preparatorio y tener conocimiento del idioma francés. La carrera duraba 2 años y, según consta en el Boletín de Instrucción Pública de 1903 (Tomo I), recibían “una enseñanza objetiva, ya en cadáver, ya en piezas anatómicas artificiales que habrán de pedirse a Europa”.
La historia de la enfermería se remonta a las primeras enfermeras monásticas e islámicas en la Edad Media, aunque se considera a Florence Nightingale (1820 - 1910) como la madre de la enfermería moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería.
En México, la población ocupada que presta servicios de enfermería profesional, técnicos y auxiliares asciende a 302 mil personas; alrededor de 9 de cada 10, son mujeres. La edad promedio de las enfermeras y los enfermeros generales es de 38 años. El promedio de escolaridad de la población dedicada a la atención y cuidado de los enfermos es de 12.2 años de estudio. Siete de cada diez enfermeras y enfermeros residen en localidades de 100 mil y más habitantes y uno de cada diez, en localidades rurales. Nueve de cada diez enfermeras/os prestan su servicio a cambio de un sueldo o salario y la proporción restante trabaja en forma independiente. Cerca de 9 mil enfermeras/os declararon hablar alguna lengua indígena.En nuestro país, a la llegada de los españoles así como en el inicio de la época de la Colonia la regulación de los establecimientos y el ejercicio de las profesiones enfocadas a la curación y atención de los enfermos estuvo a cargo del Tribunal de Protomedicato.
El Protomedicato fue un Tribunal que establecieron los Reyes de España en varias ciudades y provincias de sus dominios, con el objeto de vigilar el ejercicio profesional de los médicos, cirujanos, boticarios y parteras. Tenía jurisdicción en todos los problemas de Salubridad Pública, cuidaban de la buena preparación y despacho de medicamentos y disponían de las providencias necesarias en caso de epidemias u otras calamidades.El Real Tribunal del Protomedicato de España fue la primera institución de la administración de la salud pública española, creado por Ley Fundamental signada por los Reyes Católicos el 30 de marzo de 1477 y las Reales Pragmáticas de 1491 y 1498 vinieron a completar las ordenanzas de este organismo.
En México, esta importante institución de la salud pública fue fundada muy tempranamente, en 1527, ante el mismo cabildo de poderes de los protomédicos de Madrid que le permitieron entrar en funciones creando el Tribunal del Protomedicato, y se reafirmó como tribunal personal por la Ley de 1570. Al crearse en la Real y Pontificia Universidad en 1580, la cátedra de Prima de Medicina, primera del Nuevo Mundo, se especificó que quien la desempeñara ocuparía también el cargo de Protomédico de la Nueva España.
El 11 de enero de 1527 se dejó asentado en el libro de Actas del Cabildo de la Ciudad de México el recibo de cédulas y poderes de los protomédicos de su majestad.
Al fundar el gobierno español, la Real y Pontificia Universidad de México en 1553. por gestiones iniciadas del virrey Don Antonio de Mendoza y del obispo Fray Juan de Zumárraga, se hizo realidad durante el gobierno del virrey Don Luís de Velasco. (Padre). Al tener la anuencia real de Felipe II y la confirmación del Papa Clemente VII, la Universidad obtuvo la calidad de Real y Pontificia Universidad de México. Cinco eran las facultades que albergaba: Artes, Teología, Cánones, Leyes y Medicina.
El Protomedicato estuvo en funciones hasta el 21 de noviembre de 1831, fecha en que se publica “La Ley de cesación del tribunal del Protomedicato y la creación de la Facultad Médica del Distrito Federal”. En aquel momento los protomédicos: presidente el Dr. y Maestro Manuel de Jesús Fables, decano el Dr. Don Casimiro Liceaga y el Dr. y Maestro Joaquín Guerra; el primero personificando el final del período metafísico, y Liceaga significando el principio del período positivo, fundando y dirigiendo a la escuela y los hombres de ese tiempo.
Las funciones del Consejo eran lo suficientemente amplias para tratar de regular el ejercicio de la medicina y la cirugía así como de los farmacéuticos y de las boticas, de los dentistas, parteras yflebotomianos y de tomar todas las medidas conducentes a favorecer la salubridad pública, sobre todo en casos de epidemias. En 1840 el Consejo Superior de Salubridad, fue encargado de Extender el título a quienes aspiraban a ejercer la profesión, el avance de la medicina continuó.
Como podemos observar estas tres corporaciones: Protomedicato, Facultad Médica y Consejo Superior de Salubridad, han sido siempre una misma institución: una junta compuesta por médicos y farmacéuticos, encargada de velar por la salubridad pública.
Por la instrucción formal de las parteras en toda la República, tenían un lugar social distinguido, con una práctica no enfocada al lucro. Finalmente, la mayoría se encontraba en una situación educativa privilegiada en un país donde el analfabetismo predominaba, la educación primaria no correspondía a la gran mayoría de las mujeres a quienes se consideraba “incapaces de estudiar una carrera universitaria”. Ya para el siglo XIX la mayoría de las universidades del país ofrecían la carrera de partera, su preparación era muy heterogénea según el Estado, por la autonomía, legislaban en forma independiente sobre las profesiones.Desde 1833 en la Escuela de Medicina del Establecimiento de Ciencias Médicas; se exigía para ser partera, ser mujer, con educación primaria, aprobaran al ingreso un examen preparatorio y tener conocimiento del idioma francés. La carrera duraba 2 años y, según consta en el Boletín de Instrucción Pública de 1903 (Tomo I), recibían “una enseñanza objetiva, ya en cadáver, ya en piezas anatómicas artificiales que habrán de pedirse a Europa”.

La situación de las enfermeras era muy distinta. En primer lugar cabe aclarar que con el nombre de “enfermera”(o) se denominan las actividades que mujeres y hombres realizaban en los hospitales fundados desde el siglo XVI en la Nueva España. En la mayoría de las ordenanzas aparecen en la categoría de “sirvientes” porque además de atender a los enfermos se especifica su ubicación laboral: “enfermera lavandera”, “enfermera cocinera”, “enfermera mandadera”. En esas mismas las parteras se ubicaban dentro del personal “científico” o del “administrativo” y su salario era tres veces mayor que el de las enfermeras. Aun cuando la partera tenía una situación social superior a la de la enfermera, se encontraba en condiciones desfavorables en relación con el médico, tratando de conservar las funciones que le fueron propias hasta mediados del siglo XX.
La profesionalización de la Enfermería al empezar el siglo XX, se instituyó por diversas causas, entre ellas, el grupo médico necesitó formar recursos idóneos porque:
1º. Ya no disponía de religiosas que prodigaran atención cristiana y gratuita a sus enfermos.
2º. No podía utilizar a las parteras para atender a sus enfermos puesto que ellas tenían bien definidas sus funciones y nivel jerárquico.
3º. Las enfermeras no estaban acordes con las enormes posibilidades de desarrollo médico que el nuevo siglo prometía.
Este proyecto requería de cambios en la estructura que, hasta ese momento, había tenido la atención a los enfermos y esos cambios se dieron en tres ámbitos principalmente: educativo, ideológico y administrativo.
La profesionalización de la Enfermería al empezar el siglo XX, se instituyó por diversas causas, entre ellas, el grupo médico necesitó formar recursos idóneos porque:
1º. Ya no disponía de religiosas que prodigaran atención cristiana y gratuita a sus enfermos.
2º. No podía utilizar a las parteras para atender a sus enfermos puesto que ellas tenían bien definidas sus funciones y nivel jerárquico.
3º. Las enfermeras no estaban acordes con las enormes posibilidades de desarrollo médico que el nuevo siglo prometía.
Este proyecto requería de cambios en la estructura que, hasta ese momento, había tenido la atención a los enfermos y esos cambios se dieron en tres ámbitos principalmente: educativo, ideológico y administrativo.

En el ámbito educativo, desde 1900 se iniciaron los intentos por capacitar a las enfermeras que laboraban en el Hospital de San Andrés en la Ciudad de México.
De 1900 a 1905 fueron varias las estrategias del grupo médico para reunir un buen grupo de estudiantes; se pretendía que los aspirantes, hombres y mujeres tuvieran, entre otras cualidades, “un determinado grado de estudios, como haber cursado la escuela normal o los estudios de Obstetricia”. El Dr. Eduardo Liceaga puso gran empeño en ello trayendo incluso a enfermeras extranjeras para hacerse cargo de la educación de las enfermeras ante la necesidad urgente de preparar al personal que habría de trabajar en el Hospital General inaugurado el 5 de febrero de 1905.
De 1900 a 1905 fueron varias las estrategias del grupo médico para reunir un buen grupo de estudiantes; se pretendía que los aspirantes, hombres y mujeres tuvieran, entre otras cualidades, “un determinado grado de estudios, como haber cursado la escuela normal o los estudios de Obstetricia”. El Dr. Eduardo Liceaga puso gran empeño en ello trayendo incluso a enfermeras extranjeras para hacerse cargo de la educación de las enfermeras ante la necesidad urgente de preparar al personal que habría de trabajar en el Hospital General inaugurado el 5 de febrero de 1905.

Una vez en funciones, el personal médico fue el encargado de dar las clases, designar personal de enfermería para que vigilara el trabajo de las estudiantes y establecer coordinación con la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes para validar los estudios que las alumnas cursaban en el Hospital General y al incorporarse a la Escuela de Medicina de la Universidad.
Se reconoce que ya desde 1896 se había iniciado la capacitación de algunas mujeres en el Hospital de San Andrés, con ayuda deenfermeras alemanas que se trajeron para tal fin. Sin embargo, tras la inauguración en 1905 del Hospital General se inició el adiestramiento formal de enfermeras; dos años más tarde, en ese mismo nosocomio, el 9 de febrero de 1907 se fundó la Escuela de Enfermería.
El 16 de noviembre de1843, llegaron a la Ciudad de México, las Hijas de la Caridad fueron recibidas por compacta multitud entre la que se encontraban comisiones del Ayuntamiento. Tales muestras de simpatía y deferencia de que fue objeto por parte de las autoridades y en general de todas las clases sociales fue debido a la justificada fama de bondad que tenía su instituto, y a la gran falta que hacían en los hospitales que desde los últimos años del periodo virreinal, habían sufrido lamentable y progresiva decadencia.
En 1910, con la reapertura de la Universidad Nacional de México,Justo Sierra promovió la Reforma Integral de la Educación Mexicana, favoreciendo el desarrollo de extensión de la enseñanza y la investigación científica para contribuir al desarrollo nacional. Al reabrirse la Universidad Nacional, la Escuela de Medicina se integra a ella el 26 de mayo de 1910 y el 30 de diciembre de 1911 la Universidad de México aprueba integrar la enseñanza de la Enfermería a la Escuela de Medicina en las propias instalaciones de ésta, situación que prevaleció hasta 1945, siguiendo las mismas normas y reglamentos disciplinarios de planes y programas eran aplicados en ambas escuelas.
Para 1911 se incorporó a la Escuela de Medicina de la entonces Universidad Nacional, y se estructuró así su primer plan de estudios de dos años después de la primaria; se instituyó como requisito para cursar la carrera de partera (actividad que nació antes de la de enfermería), de ahí que esta escuela, al integrar la carrera de partera, recibió el nombre de Escuela de Enfermería y Obstetricia.
En 1920, José Vasconcelos señalaba “la técnica y el arte” tienen como único fin social servir al hombre del pueblo. La universidad deja de producir profesionales individualistas, en cambio se forjará al profesional capaz y solidario. Como reflejo de estas políticas desde los años 20’s del siglo XX se desarrolla un proceso de integración de programas de servicio social en las universidades. Con estos antecedentes, el servicio social surge como una respuesta de las instituciones de educación superior a la necesidad de reconstruir el país surgido de la Revolución Mexicana. Por ello mismo, constituyó un esfuerzo por hacer realidad el reclamo de justicia social emanado del proceso revolucionario
La formación de las enfermeras y parteras bajo los reglamentos de los hospitales Juárez y General de México, incluía el internado, régimen que mantenía a las estudiantes de enfermería las 24 horas del día en el hospital, y el avance académico era seguido por la administración de estos nosocomios. En 1932, Carmen Gómez Siegler con apoyo del Dr. Luís Méndez reorganizó el departamento de enfermería, y redujo la jornada a 12 horas. Esta forma de llevar a cabo las prácticas en los hospitales dejó por sentado que con las horas prácticas que realizaban en el hospital estaba cumplido el servicio social.
Se reconoce que ya desde 1896 se había iniciado la capacitación de algunas mujeres en el Hospital de San Andrés, con ayuda deenfermeras alemanas que se trajeron para tal fin. Sin embargo, tras la inauguración en 1905 del Hospital General se inició el adiestramiento formal de enfermeras; dos años más tarde, en ese mismo nosocomio, el 9 de febrero de 1907 se fundó la Escuela de Enfermería.
El 16 de noviembre de1843, llegaron a la Ciudad de México, las Hijas de la Caridad fueron recibidas por compacta multitud entre la que se encontraban comisiones del Ayuntamiento. Tales muestras de simpatía y deferencia de que fue objeto por parte de las autoridades y en general de todas las clases sociales fue debido a la justificada fama de bondad que tenía su instituto, y a la gran falta que hacían en los hospitales que desde los últimos años del periodo virreinal, habían sufrido lamentable y progresiva decadencia.
En 1910, con la reapertura de la Universidad Nacional de México,Justo Sierra promovió la Reforma Integral de la Educación Mexicana, favoreciendo el desarrollo de extensión de la enseñanza y la investigación científica para contribuir al desarrollo nacional. Al reabrirse la Universidad Nacional, la Escuela de Medicina se integra a ella el 26 de mayo de 1910 y el 30 de diciembre de 1911 la Universidad de México aprueba integrar la enseñanza de la Enfermería a la Escuela de Medicina en las propias instalaciones de ésta, situación que prevaleció hasta 1945, siguiendo las mismas normas y reglamentos disciplinarios de planes y programas eran aplicados en ambas escuelas.
Para 1911 se incorporó a la Escuela de Medicina de la entonces Universidad Nacional, y se estructuró así su primer plan de estudios de dos años después de la primaria; se instituyó como requisito para cursar la carrera de partera (actividad que nació antes de la de enfermería), de ahí que esta escuela, al integrar la carrera de partera, recibió el nombre de Escuela de Enfermería y Obstetricia.
En 1920, José Vasconcelos señalaba “la técnica y el arte” tienen como único fin social servir al hombre del pueblo. La universidad deja de producir profesionales individualistas, en cambio se forjará al profesional capaz y solidario. Como reflejo de estas políticas desde los años 20’s del siglo XX se desarrolla un proceso de integración de programas de servicio social en las universidades. Con estos antecedentes, el servicio social surge como una respuesta de las instituciones de educación superior a la necesidad de reconstruir el país surgido de la Revolución Mexicana. Por ello mismo, constituyó un esfuerzo por hacer realidad el reclamo de justicia social emanado del proceso revolucionario
La formación de las enfermeras y parteras bajo los reglamentos de los hospitales Juárez y General de México, incluía el internado, régimen que mantenía a las estudiantes de enfermería las 24 horas del día en el hospital, y el avance académico era seguido por la administración de estos nosocomios. En 1932, Carmen Gómez Siegler con apoyo del Dr. Luís Méndez reorganizó el departamento de enfermería, y redujo la jornada a 12 horas. Esta forma de llevar a cabo las prácticas en los hospitales dejó por sentado que con las horas prácticas que realizaban en el hospital estaba cumplido el servicio social.
En 1935 se creó el nivel técnico de la enfermería con duración de tres años de estudios, que también fue requisito para cursar la carrera de partera. Para 1948, gracias a la iniciativa de Everardo Landa yCayetano Quintanilla, la Escuela de Enfermería se independizó de la de Medicina, y se determinó que la enfermera debía tener título y cédula profesional para ejercer. Asimismo, se inició un movimiento de crecimiento a partir de que sus directores tuvieron la responsabilidad y las atribuciones que les confiere la legislación universitaria para promover su desarrollo.
Hay que resaltar que hoy en día existen en la actualidad 593 escuelas de enfermería en el país, de las cuales 103 imparten el nivel licenciatura, siete el técnico superior universitario y 490 el técnico, hacen falta enfermeras de alto nivel, de manera que el reto es que la enfermería tiene que alcanzar el valor que corresponde a una practica formal, de profesionistas, pues su misión es el servicio, la investigación y la docencia, “por eso estamos formando enfermeras avanzadas, algunas con maestría y doctorado, orientando actividades científicas para que la enfermería sea del nivel humanista y científico que la sociedad merece y, con ello, pretendemos cautivar a los jóvenes para que encuentren en la enfermería una posibilidad de crecimiento y de realización humana”.
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